La guitarra rusa: no es la balalaica


Otra cosa rusa no llamada así en Rusia.

Russian_guitar_front

Foto de Villanueva, Wikipedia

Cuando empecé a escribir esta entrada, descubrí con sorpresa que a menudo con el nombre de la guitarra rusa se refieren a la balalaica, que no es lo mismo en ningún caso. La guitarra rusa es la guitarra de siete cuerdas en vez de seis. Su afinación abierta corresponde al acorde de Sol mayor: las cuerdas de la primera a la séptima se afinan como las re, si, sol, re, si, sol, re (en vez de las mi, si, sol, re, la, mi en la guitarra clásica). En todo lo demás la guitarra rusa parece a la española, o sea a la de seis cuerdas.

En Rusia no la llamamos la guitarra rusa, sino simplemente la guitarra de siete cuerdas, y a veces la guitarra gitana, porque en Rusia tenían gran éxito las romanzas interpretadas por los músicos gitanos. Así está un buen ejemplo de la guitarra gitana: conjunto “Izumrud” (“La esmeralda”).

La guitarra de siete cuerdas apareció a finales del siglo XVIII, y fue la más utilizada por los guitarristas rusos para interpretar romanzas y canciones populares, o aun como un instrumento solista en las obras de compositores rusos, hasta mediados del siglo pasado. La romanza es un género musical y vocal de carácter sentimental y romántico, y la romanza rusa aunque llegó a mi país de Francia, se convirtió en una especie muy singular, dando vida a muchos subgéneros, como la romanza de salón, la romanza cruel, la romanza urbana y ya mencionada la romanza gitana. Os dejo varios ejemplos, el primero es la romanza de salón, de los que se interpretaban en salones de la aristocracia de los siglos pasados y que hasta ahora forman parte considerable de la cultura rusa musical. “La puertecilla”, canta Beata Okúlova.

Y la romanza gitana, la más famosa entre el público occidental, “Los ojos negros”, “Ochi chiorniye”. Aun he encontrado la traducción en la Wikipedia. Canta un cantante y actor ruso de origen gitano, muy famoso en su época, Nicolai Slichenko.

Ojos negros, ojos apasionados
Ojos ardientes, hermosos
Cómo os quiero, cómo os temo
Tal vez os conocí en un momento maldito

También en Rusia tienen mucha popularidad los cantautores (a ellos los llamamos bardos) con sus canciones, y los primeros de ellos, quienes empezaron su actividad musical a mediados del siglo pasado, casi todos tocaban la guitarra de siete cuerdas (luego resultó sustituída por la guitarra clásica casi totalmente). Por ejemplo, la tocaba la guitarra rusa Vladímir Vysotski, un cantautor y actor muy famoso en los años 60 y 70, hasta su prematura muerte en 1980, y aun ahora, después de más de 35 años, sus canciones siguen teniendo su numeroso público. “La canción de amigo” de la película “Vertical” (dirigida por Stanislav Govorujin, 1967).

Ahora solo los más apasionados siguen tocando la guitarra de siete cuerdas, y además existen centros de amantes de este instrumento musical, se organizan los festivales de la guitarra rusa, etc. Por ejemplo, el dúo que se llama así, “Las guitarras rusas” muestra dominio virtuoso de sus instrumentos. Vladímir Sumin y Vladímir Marcushévich interpretan la tocata de Ígor Petrov.

En cuanto a la balalaica, es un instrumento muy diferente. A menudo este objeto se considera como uno de los símbolos de Rusia, a la par con el caviar, el vodka o las muñecas de madera llamadas matrioshkas, aunque verdaderamente la balalaica aparece en la mayoría de los casos en conjuntos de folclore. No es un instrumento musical que usa con frecuencia, pero las clases de balalaica existen casi en todas las escuelas de música para niños y en los centros docentes de formación musical. Es un tipo de un laúd de tres cuerdas metálicas, con caja de forma triangular. Se construye en cinco tamaños: prima, segunda, alto, bajo y contrabajo.

tomislavmedak.jpg

La balalaica contrabajo. Foto de Tomislavmedak, Wikipedia

Se cree que la balalaica apareció a finales del siglo XVII y durante mucho tiempo ha sido un instrumento popular, la tocaban campesinos y pastores. Desde el siglo XVIII la construcción y el aspecto del instrumento iban perfeccionando por entusiastas músicos, y ahora es un instrumento como solista tanto de orquesta. Sólo las tres cuerdas de la balalaica a veces muestran interpretación virtuosa (en este caso se trata del tamaño de la balalaica prima). Alexey Arjípovski y su balalaica.

Entre otros instrumentos musicales de cuerda, tradicionales en Rusia, hay que mencionar la zanfona, o viola a rueda, la domra y uno de los más antiguos, mencionado en las crónicas del siglo XI, y el más “ruso” pese a su origen bizantino: el gusli. En la Rus Antigua los guslares (así se llaman los músicos que tocan este instrumento) solían crear, narrar y cantar los poemas épicos acompañándose con el gusli – como juglares medievales en la tradición europea occidental y hasta como Homero en la Grecia Antigua. Hoy en día sólo varios entusiastas tocan el gusli, dándole la segunda vida después de muchos años o aun siglos de olvido. Cuando hace años trabajé en la radio como periodista, tuve suerte de conocer a uno de los guslares que vive en Súzdal, una ciudad-museo que forma parte del famoso Anillo de Oro de Rusia. Valeri Garanin toca y canta una balada antigua.

La familia de los instrumentos musicales extraordinarios en la tradición musical rusa es numerosa, y espero que el otro día os contaré mucho más. Sin embargo, para finalizar la entrada, os invito a escuchar la Orquesta de Balalaica interpretando Yesterday de The Beatles. Por cierto, uno de los músicos toca el gusli.

 ¡Buen fin de semana!

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15 pensamientos en “La guitarra rusa: no es la balalaica

  1. Lord Alce

    Una vez más, una impresionante entrada que mezcla historia y etnografía, esta vez, con música. Tres cosas que me apasionan, todo hay que decirlo, así que he leído con fruición tus palabras, aprendiendo, de paso, que existe una guitarra de siete cuerdas de la que no tenía ni la más remota idea. Así que gracias 😉
    Estupenda la foto de la balalaika contrabajo, por cierto. Menos mal que se inventaron los apoyos, que si no, veía yo a los músicos que la tocaran más fornidos que Schwarzenegger cuando hizo de Danko 😀 😀 😀 😀

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    1. vozdemoscu Autor de la entrada

      Jajaja, como siempre, me haces reír, ya los he imaginado a esos músicos, jajaja.
      Muchas gracias por tus palabras, me alegra que escribo cosas que te interesan (y a mí también, son las tres cosas que me apasionan así como varias más 😀 ). Ya ves que sólo doy unas ideas superficiales, para no fastidiar a nadie, y además tengo claro que si alguien quiera saber más sobre alguna cosa, lo conseguiría fácilmente buscando información en distintas fuentes. 🙂

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      1. Lord Alce

        Eso de encontrarlo en otros sitios es cierto, pero te soy sincero: no se me habría ocurrido, a no ser que lo leyera en algún sitio y en ese momento me diera por pensar “oye, voy a buscar algo de la guitarra rusa, que dicen no sé qué rollos de siete cuerdas” (en ese aspecto, es cierto que soy bastante curioso y suelo abrir pestañas en el navegador de Internet sin talento ni conocimiento, ¡bendito hipertexto!), así que, entradas como la tuya, tan completas, son muy bienvenidas, en serio 🙂

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  2. baragua

    Interesante entrada. Con tus lecciones tan didácticas, los visitantes de “Voz de Moscú” ahorita somos unos especialistas en cuanto a la idiosincrasia rusa se refiere. Salud(os) y un abrazo.

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    1. vozdemoscu Autor de la entrada

      ¡Muchas gracias, Paco! De verdad, mi objetivo real es solo escribir en español para no perderlo, aunque cuando resulta lograr a despertar interés por ciertas cositas, es lo mejor de todo. Saludos y un abrazo.

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        1. vozdemoscu Autor de la entrada

          No la vi esta pelí, pero hay varias más modernas, también muy buenas e interesantes sobre el tema. No sé si existen versiones dobladas al español, pero buscad, si qurráis “Gitano” de Aleksandr Blank (1979) en 4 series para TV, y “Los gitanos se van al cielo” dirigida por Emil Loteanu (1975) y basada en varios relatos de Gorki.
          Por cierto, no he encontrado botones de “Me gusta” en vuestro blog.
          ¡Saludos!

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  3. Pingback: La guitarra rusa: no es la balalaica — vozdemoscu | Vivo para el Rock

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